Crítica de “Moonlight”, de Barry Jenkins.

16427680_885541138215808_872182529098949666_n.jpg

Actualmente hemos dado un salto a favor de la tolerancia en gran parte del mundo (aunque cueste creerlo a veces). Hoy en día es corriente tener relaciones sociales con personas que tienen diferente raza, religión o preferencia sexual. El rechazo a lo que es distinto con el que llevamos luchando toda la historia de la humanidad está dando paso al respeto. Algo que nos une como seres humanos y promueve un quid pro quo vital para seguir evolucionando. Este proceso permite que el cine también ofrezca nuevas historias con personajes diferentes, pero que no dejan de contarnos algo natural. Sentimientos, momentos que forman lo que te hace persona. Moonlight es un nuevo paso hacia adelante por un mundo mejor. Una cinta que va camino de convertirse en la película indie del año gracias a los valores que transmite.

La historia nos presenta la vida de Chiron dividida en tres capítulos. (1. Little. 2. Chiron. 3. Black). Un primer acto, que siembra la semilla, los conflictos sociales, familiares y personales que sufre una persona que aún no es capaz de soportar la crueldad que el mundo le ofrece. Continuado con una exaltación de ese sufrimiento convertido en un bucle agónico del horror que le rodea y lo llevan hasta el límite. Cerrando un tercer acto, en el que un personaje que sigue hacia delante pero que lleva consigo los tormentos de su pasado. Un relato de los momentos más duros en la vida de una persona que logran cambiar su ser. Todo, contado de la forma más bella y enriquecedora posible.

Moonlight

Como cada golpe en la vida, la fotografía y la banda sonora de la película (consagrando a Nicolas Britell como uno de los grandes compositores del momento), nos aportan paz y reflexión. Un momento para recuperar el oxígeno con escenas icónicas iluminadas por colores saturados, que se fotografían al instante en nuestra retina, produciendo una identificación instantánea con el protagonista.  La crudeza que transmite ese falso sentimiento de tranquilidad viene acompañado por pequeños personajes que completan al personaje y que demuestran que hay personas más allá del mundo que conocemos que pueden darnos la compresión y el cariño del que tanto carecemos.

A nivel interpretativo uno no puede evitar quitarse el sombrero. Tanto Trevante Rhodes, Ahston Sanders y Alex R. Hibbert, componen a un protagonista, que casi sin articular palabra consigue hacer que creas su interpretación desde las expresiones corporales de un personaje totalmente cohibido. Acompañado brevemente por la cantante y ahora también actriz Janelle Monáe (ya podían otras cantantes como Rihanna, Lady Gaga o Beyonce seguir sus pasos interpretativos en el cine), que tras su aparición en “Figuras Ocultas” vuelve a dejar huella en otra gran película, con papeles pequeños pero marcándola en el firmamento interpretativo. También contamos con el increíble Mahershala Ali que con apenas un par de escenas consigue hacer que te enamores de un personaje al que la vida ha roto y que sin embargo esta forjado y fuerte por fuera. Un regalo de personaje al que es inevitable comparar con el protagonista. Seguiremos de cerca el futuro de Ali.

cy3czsauuaaovps

Pero necesito dar importancia a la fuerza interpretativa de Naomi Harris (Piratas del Caribe, Skyfall). Acostumbrados a verla en papeles secundarios, nos sorprende con un papel totalmente fuera de lugar. El reflejo de una mujer desequilibrada al que su pasado ha destruido, que consigue transmitir todo su dolor en cada momento en el que está en la pantalla.

Creo que estamos ante un producto que no pasa desapercibido. No pretende adoctrinar a una nueva generación con mensajes de tolerancia (algo común si tenemos en cuenta que el protagonista es negro y gay). Nos presenta a un personaje, con sus problemas, sus deseos, sus inseguridades… lo cual es puro y da fuerza al conjunto. Un historia sobre la fragilidad del ser humano y como lo que rodea y acontece tu vida puede marcarte como persona. Un producto modesto que gracias a sus interpretaciones y los elementos que la conforman, consiguen una cinta que conmueve y deja huella en el espectador.

NOTA: 4/5

Juan Carlos Aldarias.

Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s